sábado, 12 de abril de 2008

Braindead



Es curioso que conforme pasan los años, y cuanto más caro sea el proyecto, Peter Jackson pierde toda su gracia. La trilogía del anillo nunca tuvo el vigor o, quizás, la honestidad de su magnífica filmografía anterior. No pasaba de un buen divertimiento que llegaba a su cumbre en una excelente segunda parte, y moría en una irregular y carente de épica tercera parte. Después bajó artísticamente casi hasta los infiernos con un plúmbeo mastodonte/remake de King Kong( a la que, precisamente, había homenajeado en el prólogo de Braindead) que perdía toda la gracia del original(pese a una excelente parte en la huída de la isla). Parecíamos estar en la pérdida de la personalidad que caracterizó a Peter Jackson. Y si repasamos su filmografía pretérita, es donde podremos ver la verdadera capacidad creativa de Jackson: Mal gusto, como sus dos obras posteriores, era toda una oda a la honestidad y a la diversión. Pese a estar grabada de fin de semana en fin de semana con amigos, Jackson fue capaz de obrar algo tan sumamente divertido e hilarante con un fin tan patético como bello, una especie de brutal colofón para un film hecho con cojones y no con dinero, lo cual no impedía, ni mucho menos, una narración excelente. Antes de pasar a Braindead, su segundo film, comentemos un poco Agárrame esos fantasmas: Evidentemente, otra declaración de intenciones. Desde un estupendo y heroico protagonista que es Michael J. Fox enfrentándose al mal, hasta, realmente, llegar a pasar a la sensación de auténtico terror gracias a lo hijo de puta del villano, y obviamente gracias al talento de un Peter Jackson pletórico, completísimo, que acaba de crear su mejor y más completa película(aunar terror y humor tan bien entrelazado es de crack). Todavía no he visto Criaturas celestiales ni Meet The feebles(su film animado). Puede que con The Lonely Bones se va a redimir después de King Kong.



Hablemos de Braindead, una de las obras cumbres del gore (y también del splattstick), muy deudora de Evil Dead 2, pero todavía con más humor, más sangrienta, más bestia y, en efecto, más delirante(que no por todo lo que digo es mejor que Evil Dead). No interpreto Braindead como autoparodia, pues no la hay, pero hay ironía y muy mala leche: Desde la subversión del concepto familiar(con esas maravillosas escenas en las que vemos comer o ver la tele a una familia zombie), el uso del gore exacerbado como perfecto acompañante al humor, la figura de una madre odiosa, y el nacimiento de un héroe torpón que, como el Ash de Evil Dead(aunque Bruce Campbell es muchísimo más divertido y más genial que Timothy Balme), acaba volviéndose menos torpón y más bestia una vez auto considerado héroe. Braindead va de menos a más. Con un prólogo explicativo y aventurero (le dedica un guiño a su adorada King Kong con el nombre de la isla) hasta una presentación de los personajes, y conforme pasa la acción el film llega a extremos de un delirio máximo totalmente desternillantes (detalles como el del cura zombie tirándose a la enfermera zombie son impagables) y termina con una especie de tour de force épico-gore con la confirmación de una especie de nuevo héroe. Otro de sus aciertos es el sensacional manejo de la cámara, especialmente en la brutal matanza de Lionel, y la sensación de que al final de la película vas a explotar como uno de los zombies. Y sí, al fin y al cabo, Braindead también es una bonita historia de amor.

1 comentario:

Alvy Singer dijo...

Siempre pienso que Braindead es Oedipus Wrecks (madre furiosa, hijo sumiso e hitsoria de amor con otra muchacha) de Woody Allen contada por ese Peter Jackson, libérrimo y claro con mucho de la receta raimiana que desapareció en The Frighteners.

Yo no tengo nada de fe en The Lovely Bones: está basada en una novela de Alice Sebold horrenda de por sí.